-Primero escucho todos mis discos, desde el primero al último, para analizar las canciones que me gustaría cantar. Armo una lista con los temas que me gustan mucho, que se va achicando porque sino estaría días arriba del escenario. Después armo el orden de los temas, que tiene que ver con algo que quiero contar. Me gusta siempre arrancar y terminar el show bien arriba, pasando por situaciones más emotivas, de reflexión. Me parece que está bueno dar un show con muchos condimentos. Si va a ser largo, que la gente se vaya con la sensación de que se quedó corto, de que lo disfrutó paso a paso, en cada momento. Yo voy pensando situaciones que me gustan y así se va armando un gran rompecabezas. También pienso mucho en el vestuario.