-Las cumbres conllevan mucho tiempo, esfuerzo, difusión, visibilidad y en definitiva, al momento de tomarse las últimas decisiones se generan muchas documentos, pero después no es muy concreto. La cumbre de este año en particular tuvo su lado positivo, por supuesto, como lo tienen todas. El principal es que ponen en agenda al cambio climático, que es el principal desafío que enfrenta la humanidad hoy en día. En las últimas conferencias empezó a tomar mucha más relevancia la adaptación al cambio climático. La gente está viéndose muy afectada. La naturaleza está muy impactada por las variaciones climáticas, la intensidad y la frecuencia de los fenómenos extremos. Entonces, se empezaron a coordinar nuevos fondos. Este año se logró un monto. Si bien esto es positivo, lo que falta como en todas las cumbres son mecanismos de control. Más detalle y claridad de cómo se va a implementar, quiénes lo van a controlar para que no quede solamente en una declaración.