Se reajusta el "Reloj del Apocalipsis" y marcará si la humanidad queda más cerca de la medianoche
El Boletín de Científicos Atómicos ajustará el reloj que mide el riesgo de catástrofe global. Expertos anticipan cambios por tensiones nucleares, crisis climática y acelerados cambios tecnológicos.
Se reajusta el "Reloj del Apocalipsis" y marcará si la humanidad queda más cerca de la medianoche
El Bulletin of the Atomic Scientists anunciará este martes la nueva marca del Doomsday Clock, que hoy está a 89 segundos de la “medianoche” simbólica. Especialistas anticipan que podría adelantarse por tensiones nucleares, crisis climática y el salto acelerado de la IA.
El Doomsday Clock (Reloj del Apocalipsis) es una herramienta simbólica creada en 1947 por el Bulletin of the Atomic Scientists (Boletín de Científicos Atómicos, en español) para representar cuán cerca está la humanidad de una catástrofe global provocada por el propio hombre: la medianoche es el punto de “destrucción total y catastrófica”.
La hora más incómoda: el “reloj del fin del mundo” vuelve a moverse. Foto: REUTERS / Leah Millis.
En enero de 2025 se movió a 89 segundos para la medianoche, el registro más cercano en su historia. La actualización de 2026 se revelará este martes, en una conferencia de prensa con transmisión en vivo desde las 10 (hora del Este de EE.UU.).
Pronósticos
En la previa, notas internacionales y especialistas citados por medios europeos señalan tres grandes motores del riesgo:
Tensión nuclear y erosión del control de armas, con potencias en fricción y tratados debilitados, particularmente en los últimos meses.
Crisis climática, que viene marcando como amenaza estructural desde hace algunos años, con énfasis en la pandemia de coronavirus.
Avance acelerado de la inteligencia artificial, tanto por su uso militar como por su impacto en desinformación y estabilidad institucional.
En 1991 el reloj fue atrasado hasta 17 minutos antes de la medianoche, la vez que más lejos hemos estado, según el BAS, de la destrucción desde la Segunda Guerra Mundial.
En esa línea, se cree “inevitable” un avance de las manecillas del reloj, aunque el número exacto sigue siendo una incógnita.
Interpretaciones
Si el reloj se mueve hacia adelante, el mensaje es político y científico a la vez: que el Boletín interpreta que el mundo está más expuesto a una catástrofe de gran escala. Si se mantiene, no es “tranquilidad”: es, en el mejor de los casos, un “seguimos al borde”.
La transmisión de este martes, con el anuncio oficial, suele incluir también una explicación detallada de los factores que pesaron en la decisión y un llamado a reducir riesgos globales.
"No hemos visto suficientes avances a la hora de abordar los desafíos clave, y en muchos casos esto está provocando efectos cada vez más negativos y preocupantes", había declarado el año pasado Daniel Holz, presidente del Comité de Ciencia y Seguridad del BAS.