“Frente a la insuficiencia de ingresos, las familias se endeudan, dejan de comprar alimentos nutritivos o medicamentos, lo cual empeora significativamente la calidad de vida de sus integrantes”, explicó Luisa Brumana, representante de Unicef Argentina a través de un comunicado de prensa. Así, el informe reporta que en un 23% de los hogares se dejaron de comprar medicamentos; en un 32%, se redujeron los controles médicos y odontológicos; y en un 41% se utilizan ahorros para gastos corrientes. Además, en los sectores medios un 9% de las familias tuvo que desafiliarse de la prepaga, cambiar a los niños de escuela o aumentó el uso de la tarjeta de crédito para la compra de alimentos.