Momentos de terror se vivieron en una iglesia católica de Louisiana, en Estados Unidos, durante un servicio de Primera Comunión en el que participaban 60 niños, cuando un adolescente intentó ingresar al templo con un arma de fuego. Los feligreses de la iglesia católica St. Mary Magdalen en Abbeville, Louisiana, impidieron que el joven ingresara.



































