La Guardia Costera de China reanudó este sábado las patrullas marítimas en aguas ubicadas al este de Taiwán, en el marco de una operación de control e inspección de buques que ya había sido ejecutada en junio. La medida volvió a generar tensiones diplomáticas con Taipéi y críticas de países europeos, que advierten sobre un posible impacto en la estabilidad regional y la libertad de navegación.






































