El planeta atraviesa una crisis sin precedentes en el acceso y la gestión del agua. Así lo advierte un nuevo informe de la Organización de las Naciones Unidas, que sostiene que el mundo ya ingresó en una etapa de “bancarrota hídrica global”, con sistemas al límite de su capacidad de recuperación y consecuencias crecientes para la seguridad alimentaria, la estabilidad social y la paz internacional.



































