A medida que se va acercando el día de las elecciones presidenciales en Estados Unidos, una de las pocas cosas en la que los demócratas y los republicanos están de acuerdo es en continuar aplicando presión económica y estratégica sobre China. Durante su presidencia, el actual candidato republicano, Donald Trump, inició una guerra comercial con China. La administración del presidente Joe Biden ha mantenido en gran medida una postura dura hacia Beijing, con políticas dirigidas a las exportaciones chinas y el acceso a tecnologías críticas.


































