Jóvenes embarazadas con COVID-19, cuyos cuadros clínicos tienden a agravarse en cuestión de días: este es el nuevo común denominador que pone en alerta por estas horas a los ginecólogos uruguayos. De hecho, los médicos, que aún están consternados por las recientes muertes de dos embarazadas de 27 y 32 años, han detectado de unos meses a esta parte un aumento de este tipo de casos.

































