Un hombre de 44 años murió en las últimas horas en la ciudad de Cipolletti, en la provincia de Río Negro, luego de haber sido mordido por una yarará, una de las serpientes venenosas más peligrosas de Argentina. El caso generó conmoción en la región del Alto Valle y volvió a poner en foco los riesgos asociados a la presencia de animales ponzoñosos en zonas rurales y semiurbanas.


































