Durante mucho tiempo, las gafas de lectura estuvieron asociadas únicamente a una necesidad funcional. Eran vistas como un accesorio práctico, reservado para determinados momentos del día y muchas veces relegado a un segundo plano dentro de cualquier estilismo. Sin embargo, la moda volvió a intervenir para cambiar esa percepción: se consolidan como una pieza capaz de transformar un look completo.





