Sepan perdonar los puntos suspensivos, se corresponden con los muchos caminos de un gigante que no se detiene, que se modifica siempre: las manifestaciones humanas. Sumadas, dan un facto: la cultura en ese instante. Se sabe que una fotografía no es una película y tratemos de evitar ese riesgo de "los profesionales de la cultura", enamorados de un análisis fotográfico al que toman como un desarrollo y no lo es; se trata de la manifestación de un todo en un instante y vendrá otro y otro.


































