Hay un momento en que el poder -pueden ser 30 segundos- efectivamente está en el pueblo (el poder político) que elige sus representantes. El pueblo no delibera ni gobierna, sino por medio de sus representantes. Así en la ciudad, como en la provincia y la nación. Si cortamos más ancho, en los organismos continentales; finalmente en el mundo, que es, se sabe, un juego de poderes "equilibrados"… al punto de "equilibrio"… ¡Para que el mundo no salte en mil pedazos! Aunque no sé, no sé…




































