Desde hace más de dos décadas, Mircea Cartarescu ocupa un lugar singular dentro de la literatura europea contemporánea. Su obra, desarrollada entre la poesía, la autobiografía y la narrativa de gran escala, se mantuvo durante años en una circulación relativamente lateral fuera de Europa del Este, hasta que novelas como "Solenoide" comenzaron a consolidar una recepción internacional más amplia.


































