Nos escribe Amanda (38 años, Iberá): "Hola querido Luciano, te escribo porque desde hace un tiempo tengo una pregunta que quiero hacer, pero que no me salía; ahora siento que puedo hacerla con claridad. Leo mucho sobre los refuerzos positivos y los negativos en la infancia, ¿vos estás de acuerdo con esa posición? Soy docente y me gustaría tener tu punto de vista. Es difícil mi tarea en una época en que toda sanción parece mal vista. La pregunta es la siguiente: ¿cuál es la mejor edad para pasar de los refuerzos negativos a los positivos?"





































