Allá por 2018, la selección argentina caía 3 a 0 frente a Croacia en la fase de grupos del Mundial de Rusia. La derrota fue dura. Pero más duro aún fue el juicio que vino después. Las críticas apuntaron, una vez más, a Lionel Messi. Se repetía una frase que para entonces parecía haberse transformado en una sentencia: "Messi juega mejor en Barcelona que en la Selección Argentina".


































