Para los cristianos, la cruz simboliza la pasión y muerte de Cristo, pero antes de que ese acontecimiento dividiera las eras históricas, la cruz representaba una "encrucijada" de caminos o la división interna del cuadrado en cuatro cuarteles. Así ocurrió, por ejemplo, con los primeros cuatro cuarteles o barrios delimitados en torno a la Plaza Mayor en la fundación de la ciudad de Santa Fe y, luego, en su réplica de Santa Fe de la Vera Cruz, trasladada al sitio actual entre 1650 (elección del nuevo lugar) y 1660, año referencial, aunque impreciso, de la culminación de la trasmuta urbana.



































