El 9 de julio de 1931 se realizó un notable homenaje a Benito Quinquela Martín en la casa que Alfredo Bello tenía en calle Javier de la Rosa 519 (hoy desgraciadamente demolida). El conocido pintor había sido invitado junto al escultor Luis Perlotti por el director del Museo Rosa Galisteo de Rodríguez -Horacio Caillet Bois- y la Comisión Provincial de Bellas Artes, al VIII Salón Anual de Pintura, Escultura y Grabado, por lo que sus presencias daban a Santa Fe el lustre merecido. Solo nueve años habían transcurrido desde la inauguración, el 25 de mayo de 1922, del museo que lleva el nombre de la madre de quien donara el solar y la institución a la provincia, don Martín Rodríguez Galisteo. Y quien también designó a Caillet Bois, joven prometedor de 24 años, para dirigirlo. De la pinacoteca de ambos salieron las primeras obras del patrimonio institucional.

































