+ SECCIONES
El Litoral
BUSCAR
EL LITORAL
  • Todos los Títulos
  • Noticias
    • Área Metropolitana
    • Sucesos
    • Santa Fe Policiales
    • Política
    • Filtrado
    • Economía
    • Puerto Negocios
    • Dólar Hoy
    • Educación
    • Salud
    • Información General
    • Regionales
    • Internacionales
    • Opinión
    • Escenarios & Sociedad
    • Show
  • Deportes
    • Actualidad Sabalera
    • Actualidad Tatengue
  • Necrológicas
  • Edición Impresa
  • Clasificados
  • Contenido Patrocinado
  • Sitios
    • Mirador Provincial
    • Vivi Mejor
    • Notife
    • Sur 24
    • Revista Nosotros
    • Puerto Negocios
    • CyD Litoral
    • Educación SF
    • Norte 24
    • Campolitoral
  • Servicios
    • Clima
    • Agenda Cultural
  • Especiales
    • Portada
    • Arte
  • Multimedia
    • Galerías de Fotos
    • Videos
    • Webstories
    • Podcast
    • Radios en vivo
  • Autores
  • Quienes Somos
  • Temas
  • Alianzas
  • Comercial EL

#HOY:

Javier Milei
Maximiliano Pullaro
Colón
Unión

OPINIÓN

Reflexiones desde una perspectiva filosófica

¿Qué vemos, cuando la mentira es la verdad?

¿Cómo podemos, como individuos y sociedad, fomentar una cultura que valore la verdad y el pensamiento crítico en un entorno cada vez más propenso a la desinformación y las realidades subjetivas? ¿Cómo podemos reconstruir la confianza en la palabra?

¿Qué vemos, cuando la mentira es la verdad? ¿Qué vemos, cuando la mentira es la verdad?

Martes 1.7.2025
 20:30hs
 / 
Actualizado al Martes 1.7.2025 20:32hs
Agregar El Litoral en
Agregar a tus medios preferidos en Google
Lisandro Prieto Femenía
Por: 
Lisandro Prieto Femenía

Está claro que vivimos en un mundo donde la información fluye sin cesar y la opinión a menudo se confunde con el hecho, emergiendo así un fenómeno que al menos a mí me resulta inquietante: la mitomanía social, la creación y adhesión a realidades fabricadas, cimentadas en la mentira. Este no es un mero capricho individual, sino un síntoma alarmante de una crisis más profunda: la devaluación de la verdad en la era patética de las posverdad. Nos encontramos en un precipicio donde el subjetivismo extremo y el relativismo absurdo amenazan con desintegrar los cimientos de la comprensión compartida, erosionando con ello el valor intrínseco de la palabra.

Parece que ser mentiroso ya no es un problema, o un estigma, sino un rasgo más de la personalidad de cada uno, incluso hasta una "habilidad estratégica" en ciertos ámbitos. La desvergüenza y el engaño están a la orden del día.

La mentira, junto con su contraparte, la verdad, ha sido una preocupación central para la filosofía desde su nacimiento. Platón, en su diálogo "La República", ya nos advertía sobre los peligros de la falsedad, especialmente cuando se disfraza de verdad para manipular la opinión pública. Para él, la verdad no es un constructo subjetivo del lenguaje, sino una realidad trascendente, accesible a través de la razón. En contraste, la mentira nos aleja de esa realidad, sumiéndonos en un mundo de sombras y engaños.

El patán y el mentiroso

Concretamente, en la obra precitada, Platón afirma que "si alguien es capaz de percibir lo bello en sí mismo, y de percibir todas las cosas que participan de lo bello, sin confundir lo bello en sí con lo que participa de lo bello, ni lo que participa de lo bello con lo bello en sí,... ¿no diremos que éste es un hombre despierto, y no un soñador?" ("La República", Libro V, 476c). Así, lo que Platón está marcando es la distinción entre realidad y apariencias, una demarcación fundamental para la comprensión de la verdad y la falsedad. Ahora bien, es preciso que pensemos en la era de la posverdad como un buen fertilizante para la fábrica de mentiras masivas y para la normalización y trivialización de la mentira como estilo de vida cotidiano.

Nuestra contemporaneidad ha exacerbado esta problemática al promover una suerte de licencia para la invención: el sentimiento y la emoción priman sobre la evidencia, y la resonancia con las creencias preexistentes se vuelve más valiosa que la veracidad de los hechos. Como señala Harry Frankfurt en el ensayo titulado "Sobre la Falsedad" (traducción de "On Bullshit", 2005), la mentira no es lo mismo que la "patraña". Mientras que el mentiroso busca deliberadamente ocultar la verdad, el que profiere patrañas "no se preocupa en absoluto por la verdad. Ni siquiera miente, porque al mentir la verdad le importa. Simplemente está inventando cosas". O sea, es un patán.

Ya Platón marcaba la distinción entre la realidad y las apariencia. Para el filósofo griego, esta era una demarcación básica y fundamental para lograr la comprensión entre la verdad y la falsedad.

En este escenario, la indiferencia hacia la verdad es quizás más peligrosa que la propia falsedad, pues anula cualquier incentivo para su búsqueda y defensa. Frankfurt lo explica con precisión al indicar -entre otras cosas- que la "patraña" no es una mentira: "El mentiroso y el que dice 'patrañas' pretenden que su discurso represente las cosas como son, y por lo tanto, ambos engañan. Pero lo hacen de diferentes maneras: el mentiroso intenta que sus afirmaciones sean creídas por su audiencia, mientras que el patán que dice 'patrañas' no se preocupa en absoluto por la verdad" (Op. cit., 2005, página 55).

Este relativismo desenfrenado, donde "mi verdad" es tan válida como "tu verdad", sin importar la evidencia empírica o la coherencia lógica, es una afrenta directa a la tradición filosófica que ha buscado un fundamento sólido para el conocimiento. Aristóteles, en su "Metafísica", sostenía que "decir de lo que es que no es, o de lo que no es que es, es falso, mientras que decir de lo que es que es, y de lo que no es que no es, es verdadero" (Aristóteles, "Metafísica", Libro IV, Capítulo 7, 1011 b26-27). Tengamos en cuenta que la concepción clásica de la verdad como correspondencia con la realidad ha sido el ancla de nuestra capacidad de discernir y construir conocimiento de manera colectiva. No es una simple aseveración, es, de hecho, el pilar sobre el que se erigió y se sigue sosteniendo el edificio de la ciencia moderna.

Esta idea, que la verdad de una proposición radica en su adecuación a los hechos o a un estado de cosas en el mundo, es el fundamento metodológico que distingue el conocimiento científico de otras formas de saber. Desde sus inicios, la ciencia occidental ha operado bajo la premisa de que existe una realidad externa, independiente de nuestra percepción, y que el objetivo del conocimiento científico es describir, explicar y predecir esa realidad de la manera más precisa posible: este principio se traduce en la búsqueda de la objetividad. No se trata de lo que creemos que es verdad, ni de lo que sentimos que es verdad, sino de lo que es verdad en un sentido verificable y contrastable.

Desvergüenza normalizada

La ciencia, en su esencia, es un proceso de observación empírica y experimentación. Cada experimento, cada medición, cada hipótesis puesta a prueba, busca determinar si una afirmación (una teoría, una ley) se corresponde o no con lo que ocurre en el mundo real. Cuando un científico formula una hipótesis, está proponiendo una posible correspondencia entre una idea y un fenómeno. El proceso científico subsiguiente -la recopilación de datos, el análisis, la replicación de experimentos por otros investigadores- es un esfuerzo colectivo para verificar si esa correspondencia se mantiene.

Por ejemplo, cuando el gran Isaac Newton formuló sus leyes del movimiento y gravitación universal, no las propuso como meras ideas agradables y convenientes. Las postuló como descripciones de cómo el universo realmente funciona. La validez de estas leyes se estableció a través de su capacidad para predecir con exactitud el comportamiento de los objetos celestes y terrestres, es decir, por su correspondencia con la realidad observable. Si las predicciones de las leyes de Isaac Newton no se hubieran correspondido con las observaciones astronómicas o los experimentos en la Tierra, habrían sido descartadas o modificadas. De igual manera, en la medicina, cuando se desarrolla un nuevo fármaco, su eficacia no se basa en la fe o en la buena voluntad, sino en ensayos clínicos rigurosos.

Estos experimentos buscan establecer una correspondencia verificable entre la administración del fármaco y un efecto medible en la salud del paciente. Si esta correspondencia no se demuestra con datos empíricos, el fármaco directamente es desaprobado. Como hemos intentado demostrar, la concepción de la verdad como correspondencia es, en definitiva, lo que permite que la ciencia sea acumulativa y autocorrectiva. Los descubrimientos anteriores sirven de base para nuevas investigaciones porque se asume que las verdades establecidas se corresponden a aspectos fiables de la realidad. Cuando nuevas evidencias sugieren una falta de correspondencia, las teorías se revisan, se mejoran o se reemplazan.

Este mecanismo de autocorrección es vital y se apoya en la premisa de que hay una realidad objetiva a la que nuestras teorías deben adaptarse, y no a la inversa. Sin esta concepción fundacional, la ciencia se disolvería en un mar de opiniones y narrativas subjetivas; si la verdad fuera meramente un constructo social sin anclaje en lo empírico, no habría forma de distinguir una teoría científica de una creencia pseudocientífica o de una invención personal. Así, la objetividad y la intersubjetividad, cruciales para que el conocimiento científico sea compartido y validado por una comunidad global de investigadores, dependen intrínsecamente de la búsqueda de esa correspondencia. Volviendo a nuestro problema, lo que más nos preocupa de esta coyuntura es la lamentable tolerancia que tenemos los seres humanos hacia la mentira.

Pareciera que ser mentiroso hoy en día no es un problema, un estigma, sino un rasgo más de la personalidad, o incluso una habilidad estratégica en ciertos ámbitos. La desvergüenza y el engaño se han normalizado y el juicio social hacia quienes operan en la falsedad ha disminuido drásticamente. El problema no es solo que se mienta, sino que a menudo el mentiroso sale impune, e incluso es recompensado, lo que refuerza el ciclo pernicioso aquí descripto. Esta promoción del subjetivismo, donde cada quien fabrica su "propia verdad" sin anclaje en lo verificable, desdibuja los límites entre lo real y lo ficticio, haciendo que la deshonestidad se perciba como una simple diferencia de perspectiva moral.

Tengamos en cuenta que cuando cada individuo se convierte en el arquitecto de su propia realidad, la palabra, el vehículo fundamental de la comunicación y el entendimiento mutuo, pierde su peso. Si lo que se dice no tiene una conexión con la realidad verificable,... ¿qué valor posee? La promesa, el juramento, el testimonio, todos los pilares de la convivencia social y jurídica, se desmoronan cuando la palabra se vacía de su contenido verídico.

Verdades "prefabricadas"

En este punto, las reflexiones de Friedrich Nietzsche se vuelven particularmente pertinentes. En su obra titulada "Sobre verdad y mentira en sentido extramoral" (1873), intentó desafiar la noción tradicional de una verdad universal y objetiva, ya que para él la verdad no es un descubrimiento, sino una invención humana. Una invención "armada de metáforas, metonimias, antropomorfismos". La verdad, en el sentido en que la entiende Nietzsche, es el resultado de un acuerdo social para la supervivencia y la convivencia, una convención lingüística que nos permite vivir en sociedad:

"¿Qué es entonces la verdad? Una hueste en movimiento de metáforas, metonimias, antropomorfismos, en suma, un cúmulo de relaciones humanas que han sido realzadas, transferidas y adornadas poéticamente y retóricamente y que, después de un prolongado uso, un pueblo considera firmes, canónicas y vinculantes: las verdades son ilusiones de las que se ha olvidado que lo son; metáforas que se han vuelto gastadas y sin fuerza sensible; monedas que han perdido su troquelado y ahora son consideradas como metal y no ya como monedas" (Nietzsche, 1873).

La perspectiva nietzscheana, a menudo malinterpretada como un cheque en blanco para el relativismo absurdo, es en realidad una hermosa y profunda crítica a la ingenuidad con la que se asume la objetividad de la verdad. Sin embargo, en la era de la posverdad, esta crítica puede ser peligrosamente tergiversada para justificar la proliferación de la mitomanía. Si "toda verdad es una ilusión", entonces... ¿por qué no crear nuestras propias ilusiones, nuestras propias "realidades" a la medida de nuestros deseos?

La respuesta de Nietzsche a esto no es un nihilismo que anule toda validez, sino un llamado a la honestidad intelectual y a la voluntad de poder que busca tanto la superación como la creación de valores vitales, no el autoengaño cómodo. La mitomanía, al fabricar realidades cómodas y sin fundamento, es precisamente lo contrario de esa voluntad de poder que se atreve a enfrentar la dureza de lo real. El problema no es Nietzsche, son los nietzscheanos. Frente a esta marea de subjetivismo y patrañas naturalizadas, la filosofía tiene un papel crucial. No se trata de regresar a dogmas inamovibles, sino de reafirmar la importancia del rigor intelectual, el pensamiento crítico y la búsqueda honesta de la verdad.

Como diría el propio Kant, la razón debe ser nuestra guía, instándonos a "pensar por uno mismo" y no aceptar verdades prefabricadas sin un examen crítico. La ética de la creencia, es decir, la responsabilidad moral que tenemos al formar y mantener nuestras creencias, se vuelve más urgente que nunca. Recordemos que en su ensayo "¿Qué es la Ilustración" (1784), Kant exhorta"¡Sapere aude! ¡Ten el valor de servirte de tu propio entendimiento!" , convirtiéndose así en un llamado perenne a la autonomía intelectual frente a la heteronomía del pensamiento ajeno o la ceguera autoimpuesta por la creencia infundada.

En fin, queridos lectores, la mitomanía social no es un simple problema psicológico de los tantos patanes que nos rodean, sino que se trata de todo un síntoma de una sociedad que ha comenzado a perder su ancla en la realidad compartida. Por eso mismo, reafirmar el valor de la verdad, la importancia de la evidencia y la necesidad de un lenguaje que aspire a la precisión y no a la manipulación, es una tarea filosófica, educativa y cívica impostergable. Solo así podremos reconstruir los puentes del entendimiento y evitar que la realidad se disuelva en un mar de invenciones y caprichos personales.

(*) Docente, escritor y filósofo sanjuanino.

WhatsApp | Suscribite al canal

Agregar El Litoral en
Agregar a tus medios preferidos en Google
Sobre el Autor
Lisandro Prieto Femenía
Por: 
Lisandro Prieto Femenía
|
Ver Perfil

#TEMAS:
Edición Impresa

Además tenés que leer:

  • Reflexiones desde una perspectiva filosófica Analizando el vértigo de la venganza: Irán, Israel y el mundo también
  • Reflexiones desde una perspectiva filosófica El Eternauta: la esperanza ante la erosión de la comunidad
Tenes que saber
Horóscopo de hoy para Tauro: 09 de agosto de 2026
Horóscopo de hoy para Aries: 09 de agosto de 2026
Lionel Messi ya se encuentra en Rosario para despedir a su padre
Murió una nena de 3 años tras caer con sus padres al lago Nahuel Huapi
El precio de atar la producción al vaivén del mercado mundial

LO MÁS VISTO

Murió Jorge Messi, el papá de Lionel Messi

1

Murió Jorge Messi, el papá de Lionel Messi

2

El viento se llevó a un grande y la tormenta nos trajo basura

3

Una balacera en la zona oeste de Santa Fe terminó con un hombre acribillado

4

Hallaron sin vida al kitesurfista que era buscado desde el jueves en la Laguna Setúbal

5

Persiguieron y detuvieron a una pareja en auto que llevaba una pistola de grueso calibre

Te puede interesar

  • Horóscopo de hoy para Libra: 09 de agosto de 2026
  • Horóscopo de hoy para Virgo: 09 de agosto de 2026
  • Horóscopo de hoy para Leo: 09 de agosto de 2026
  • Horóscopo de hoy para Cáncer: 09 de agosto de 2026
  • Horóscopo de hoy para Géminis: 09 de agosto de 2026
  • Horóscopo de hoy para Tauro: 09 de agosto de 2026
  • Horóscopo de hoy para Aries: 09 de agosto de 2026
  • Lionel Messi ya se encuentra en Rosario para despedir a su padre

Política

Tarifazo eléctrico a las industrias El precio de atar la producción al vaivén del mercado mundial
En Rosario Invencible Arena: Pullaro inauguró el nuevo estadio de los Juegos Suramericanos 2026
Reacción del Presidente Milei despidió a Jorge Messi y cuestionó a quienes criticaron a Lionel durante el Mundial
Asamblea Legislativa Proponen 11 candidatos a fiscales del MPA de Santa Fe
Con tratamiento preferencial para el 20 de agosto Diputados empieza en comisiones el debate sobre el sistema electoral de Santa Fe

Área Metropolitana

Santa Fe ciudad Esmeralda Este II: la Villa Suramericana que después de los Juegos será hogar de 346 familias
"Geriátrico del horror" ¿Qué pasó con el Observatorio municipal de asilos de ancianos en la ciudad de Santa Fe?
Ante el fenómeno de El Niño El mapa que protege a Santa Fe del agua: dónde están los 54 puntos de bombeo
Clima Qué dice el pronóstico de este sábado en la ciudad de Santa Fe
Gestión de Riesgo Fenómeno El Niño: así es el portal informativo que lanzó la ciudad de Santa Fe

Sucesos

Tragedia en Bariloche Murió una nena de 3 años tras caer con sus padres al lago Nahuel Huapi
Tragedia vial Cayó un auto desde un puente tras un choque múltiple en Mendoza: hay un muerto y varios heridos
Geriátricos clandestinos "¿Para qué denunciar?": la joven que alertó cuatro meses antes del incendio reclama ser escuchada
Penas máximas Pedirán 15 años de prisión para madre e hija por el crimen de Jeremías Monzón
Encubrimiento agravado Caso Agostina Vega: la reacción de sus abuelos tras las nuevas detenciones

Información General

Horóscopo del día Horóscopo de hoy para Piscis: 09 de agosto de 2026
Horóscopo del día Horóscopo de hoy para Acuario: 09 de agosto de 2026
Horóscopo del día Horóscopo de hoy para Capricornio: 09 de agosto de 2026
Horóscopo del día Horóscopo de hoy para Sagitario: 09 de agosto de 2026
Horóscopo del día Horóscopo de hoy para Escorpio: 09 de agosto de 2026
El Litoral
  • Campolitoral
  • Revista Nosotros
  • Clasificados
  • CYD Litoral
  • Podcasts
  • Mirador Provincial
  • Viví Mejor
  • Puerto Negocios
  • Notife
  • Educacion SF
Hemeroteca Digital (1930-1979) - Receptorías de avisos - Administración y Publicidad - Elementos institucionales - Opcionales con El Litoral - MediaKit
El Litoral es miembro de:
adepa.org.ariab.comadira.org.ar
afip.gob.ar