Hubo un buen partido y tuvo goles. Sin embargo, el desenlace estuvo lejos de ser el esperado. A los 35 minutos del segundo tiempo, el partido fue suspendido por el árbitro Emiliano Maldonado tras una serie de incidentes que incluyeron expulsiones, reclamos airados y una presunta agresión a uno de los jueces de línea.
































