La diputada provincial Lucila De Ponti cuestionó con dureza el discurso del gobernador Maximiliano Pullaro en la apertura de sesiones ordinarias y sostuvo que el mensaje careció de anuncios relevantes y repitió conceptos ya expuestos por la gestión.
La diputada santafesina analizó el discurso del gobernador y planteó la necesidad de definiciones que impacten en la vida cotidiana.

La diputada provincial Lucila De Ponti cuestionó con dureza el discurso del gobernador Maximiliano Pullaro en la apertura de sesiones ordinarias y sostuvo que el mensaje careció de anuncios relevantes y repitió conceptos ya expuestos por la gestión.
Según planteó, el balance presentado por el Ejecutivo no coincide con la percepción social y consideró que el gobierno construye una narrativa de éxito que no se refleja en la vida cotidiana de los santafesinos.
La legisladora afirmó que el discurso estuvo atravesado por una autocelebración de logros que, a su entender, no encuentran correlato en el poder adquisitivo ni en las condiciones económicas de trabajadores y jubilados.
De Ponti cuestionó la insistencia del gobierno en mostrar equilibrio fiscal como principal logro. Sostuvo que ese resultado se consiguió, en gran medida, mediante recortes salariales y previsionales.
Indicó que el retiro de recursos nacionales dejó a la provincia frente a obligaciones que hoy se financian con el esfuerzo de empleados públicos y jubilados. En ese sentido, remarcó que el discurso no incluyó una postura firme sobre la deuda previsional, el fondo docente ni los subsidios al transporte.
Para la diputada, el Ejecutivo evitó definir una estrategia política para defender los intereses de Santa Fe frente al gobierno nacional. Afirmó que ese silencio muestra falta de horizonte y de planificación a largo plazo.
La legisladora reconoció como positivo el anuncio vinculado a la Caja de Jubilaciones, especialmente la reducción del plazo de traslado de aumentos paritarios a los haberes previsionales.
Sin embargo, sostuvo que la medida es parcial y que la movilidad debería aplicarse de manera inmediata, tal como marca el espíritu constitucional. Señaló que el cambio de 60 a 30 días es un avance, pero no resuelve el deterioro acumulado en los ingresos.
También se refirió al fin del aporte solidario, indicando que si bien es una medida bienvenida, no compensa la pérdida de poder adquisitivo generada por la reforma previsional. Según explicó, el recorte afectó principalmente a quienes perciben jubilaciones medias y altas.
De Ponti concluyó que el mensaje del gobernador dejó pocas definiciones y que la provincia necesita políticas más claras en materia salarial, previsional y productiva.




