El Gobierno aprovecha el receso parlamentario para reconstruir una ley que convirtió en bandera ideológica, pero que todavía no pudo traducir en apoyo legislativo. A tal fin, puso en marcha una nueva negociación para destrabar el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada antes del 6 de agosto, fecha en la que el Senado deberá retomar el cuarto intermedio dispuesto durante la última sesión.



































