La decisión política y estratégica de sostener a Manuel Adorni al frente de la Jefatura de Gabinete de Ministros es comandada en la Casa Rosada por la poderosa secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, quien es la principal guardiana de los intereses de su hermano, el economista que ocupa el Sillón de Rivadavia. Ellos infieren que “si vienen por Adorni, es porque quieren venir conmigo”.


































