A partir del 27 de junio pasado, fecha de la salida de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete, al Gobierno nacional no le quedó otra opción que ponerse a observar el complejo año electoral que se avecina y tratar de ganar el tiempo perdido, poniéndose en un acelerado ‘modo campaña’. A estas alturas, la comandancia libertaria dio cuentas de que en lo que le queda de mandato deberá ceder terreno en las negociaciones de la mayoría de las iniciativas que se proponga encarar.




































