Obras carcelarias: Pullaro marcó avances sanitarios y de seguridad en Santa Fe
Durante un operativo de descacharrado en el Club Sparta, el gobernador Maximiliano Pullaro afirmó en declaraciones a medios de la ciudad de Rosario que la provincia no registra casos de dengue y sostuvo que la construcción de nuevas cárceles permitirá descomprimir comisarías y reforzar el control del delito.
Obras carcelarias: Pullaro marcó avances sanitarios y de seguridad en Santa Fe
El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, encabezó este lunes un operativo de entrega de kits de descacharrado en el Club Sparta, ubicado en Maciel 1235. En declaraciones a medios de la ciudad de Rosario, el mandatario destacó los avances de la provincia en materia de prevención del dengue y seguridad pública.
Desde el lugar, Pullaro remarcó que la lucha contra el dengue fue asumida como una política pública de Estado. “Es muy importante que el gobierno esté en campaña de planificación y de prevención”, señaló, al tiempo que recordó el impacto que tuvo la enfermedad en 2024.
El mandatario explicó que, tras el pico de contagios y fallecimientos registrado a nivel nacional, Santa Fe decidió invertir recursos en vacunación y en una campaña integral que involucró a gobiernos locales e instituciones intermedias, con resultados que calificó como “muy importantes”.
Según detalló, hacia fines de 2024 la provincia logró quebrar el brote. “El año pasado a esta altura teníamos 16 contagiados de dengue y al día de hoy en la provincia de Santa Fe no tenemos ningún contagiado”, afirmó Pullaro ante la prensa.
Se entregaron kits de prevención y remarcaron la importancia del trabajo conjunto con municipios y vecinos.
El gobernador subrayó que el objetivo es sostener las acciones de prevención para evitar nuevos brotes. “Vamos a seguir trabajando mucho, invirtiendo los recursos necesarios para que los santafesinos no tengan que padecer este vector”, sostuvo.
Una política sanitaria sostenida en el tiempo
Pullaro insistió en que el combate al dengue no puede limitarse a acciones coyunturales. Remarcó que la planificación anticipada permitió reducir riesgos y evitar consecuencias graves como las registradas en el año anterior, cuando la enfermedad provocó muertes en distintos puntos del país.
En ese marco, valoró el rol de la comunidad y de los gobiernos locales en las tareas de descacharrado y concientización. “Es una campaña compleja y completa, que requiere del compromiso de todos”, indicó el mandatario provincial.
Mientras se desarrollaba el operativo sanitario, el gobernador también fue consultado por la situación de detenidos alojados en comisarías, en particular en Rosario, y por el avance del plan de infraestructura penitenciaria.
Pullaro aseguró que la provincia está atravesando un proceso de transición hasta que finalicen las obras en ejecución. “Estamos construyendo cuatro cárceles nuevas en la provincia de Santa Fe”, afirmó, y adelantó que una de ellas será inaugurada próximamente.
Cárceles nuevas y descompresión de comisarías
Entre las obras destacadas, el gobernador mencionó la Unidad 19, una cárcel de alto perfil conocida como “El Infierno”. Según explicó, allí se garantizarán controles estrictos para impedir que los detenidos continúen delinquiendo desde el encierro.
“Vamos a tener la plena certeza de que los detenidos allí no van a poder cometer ningún delito”, aseguró Pullaro, al detallar que se limitarán visitas, no habrá acceso a celulares y se contará con infraestructura específica para internos de alta peligrosidad.
Además, confirmó que está próxima a inaugurarse una cárcel en la localidad de Recreo, con capacidad para casi 900 detenidos. Esa obra, señaló, permitirá descomprimir comisarías y aliviar la sobrepoblación en unidades regionales.
Pullaro comparó el esfuerzo actual con la historia penitenciaria de la provincia. “En 100 años Santa Fe construyó 3.600 celdas penitenciarias. Nosotros, en cuatro años, estamos construyendo 3.700”, afirmó.
El gobernador aseguró que permitirá descomprimir comisarías en toda la provincia.
La inversión total, precisó, ronda los 400 millones de dólares y apunta a resolver de manera estructural el problema del alojamiento de personas privadas de la libertad en la provincia.
El gobernador también brindó datos sobre la tasa de encarcelamiento. En Rosario, indicó, es de entre 2,2 y 2,3 detenidos por día, mientras que en el resto de la provincia es de 1,1, lo que genera una distribución desigual de internos.
En ese contexto, explicó que situaciones excepcionales, como una orden judicial que dispuso el traslado de detenidos desde Reconquista, generaron cuellos de botella temporales en Rosario y obligaron a alojar presos en comisarías.
“En la comisaría 15 hay lugar para 16 detenidos momentáneos que deberían estar ahí menos de seis horas”, ejemplificó, al admitir que hasta que concluyan las obras pueden registrarse inconvenientes.
Pullaro insistió en que el plan de seguridad avanza según lo previsto. “Dijimos desde el primer día que íbamos a construir infraestructura penal para que los detenidos estén donde tienen que estar”, afirmó.
Finalmente, destacó que las obras no se detienen y que el flujo de fondos para seguridad pública se mantiene como prioridad. “Son las obras que más rápido pueden avanzar”, aseguró, y reiteró que hacia fines de este año la situación comenzará a normalizarse.