Meses atrás, la nueva política anunciada por el Gobierno nacional que desregulaba los vuelos comerciales, permitiendo la flexibilización en el ingreso de aerolíneas extranjeras al mercado argentino y la eliminación de restricciones tarifarias, hacía surgir la posibilidad de sumar a Venado Tuerto, con el Aeródromo Municipal Tomás B. Kenny, como punto aerocomercial en triangulación con el Aeropuerto de Junín y el Aeroparque Jorge Newbery (CABA). Esto generó expectativas por el movimiento que ello traería a la ciudad.

































