Años atrás, hablar de "peligros en internet" remitía al cyberbullying escolar, a un virus informático o, en el peor de los casos, a un adulto desconocido pidiendo fotos por chat. Ese mapa cambió y ahora los riesgos se multiplicaron. El FBI investiga simultáneamente a más de 350 sospechosos en los Estados Unidos vinculados a una red descentralizada que el Departamento de Justicia clasifica formalmente como "Extremismo Violento Nihilista" (NVE, por sus siglas en inglés). Sus principales blancos son niños y adolescentes. Sus métodos incluyen sextorsión, inducción al suicidio, autolesiones tatuadas a navaja, ataques en vivo y, en al menos dos casos en Suecia el año pasado, apuñalamientos transmitidos por Telegram.

































