Lo que debía ser una jornada de recreación y deporte para los más chicos en la capital entrerriana terminó de la peor manera. La noche del viernes en el Parque Gazzano se convirtió en el escenario de un gravísimo episodio de violencia que pone, una vez más, el foco en el preocupante comportamiento de los adultos en los entornos del fútbol formativo.


































