En un mundo donde la urgencia y el ajetreo marcan el pulso de la vida moderna, el 15 de agosto se alza como un oasis de calma: se celebra el Día Mundial de la Relajación. Esta jornada, lejos de ser un mero capricho del calendario, busca concientizar sobre la importancia de desacelerar, conectar con uno mismo y cuidar la salud mental y física, a menudo sacrificada en aras de la productividad.




































