Sentirse cansado sin motivo, subir de peso aunque “se coma lo mismo de siempre”, tener la piel más seca o una sensación de niebla mental constante. Muchas personas conviven con estos síntomas durante meses antes de recibir un diagnóstico de hipotiroidismo o de tiroiditis de Hashimoto, la causa autoinmune más frecuente de esta condición.




































