El magnesio se posicionó en los últimos años como un posible aliado del descanso. Este mineral, presente de forma natural en diversos alimentos y disponible en suplementos, se popularizó entre quienes buscan mejorar la calidad del sueño o aliviar el insomnio. El crecimiento del mercado evidencia ese interés, aunque la comunidad científica aún debate su eficacia y continúa estudiando sus efectos.


































