Alan Bonansea, Facundo Castro y Lucas Cano, fueron los delanteros en los cuáles se confió en esta temporada. A mitad de año, llegó Leandro Garate. De los 32 goles que tiene Colón, apenas 7 de ellos fueron convertidos por los delanteros. Seis convirtió Bonansea y uno Garate. Castro, que venía de la temporada anterior, se fue sin convertir en este torneo y Cano también pasó sin pena ni gloria, dejando una imagen muy floja y abriéndose solito la puerta para irse a All Boys. El verdadero “9” de Colón, es Lago. Que marcó 11 goles (algunos de ellos de penal), pero que no juega de “9”. En todo caso, Lago es un segundo punta. Un jugador que aporta en otros aspectos del juego y es el mejor jugador que tiene Colón. Y que además, se ha cargado también la responsabilidad de la conversión de goles. Pero no alcanza. Como tampoco se le puede exigir demasiado al pibe Buosi, a quien tanto Medrán como Delfino le están dando chances, seguramente le verán condiciones pero no es bueno que se dependa de un jugador que recién está asomando al fútbol profesional y que lo hace en un club urgido de un logro.



































