Julián Palacios armó la jugada por el “callejón del 8”, Cristian Tarragona se le abrió al costado y la habilitación de su compañero le llegó en forma perfecta. El delantero de Unión quiso dejar en el camino a Gill de San Lorenzo, enganchando hacia adentro y fue derribado, pero la pelota salió hacia donde estaba Cuello y el remate se estrelló increíblemente en el travesaño desde una inmejorable posición.




































