Martes por la tarde. El otoño parece dar un tibio arrumaco de sol, tras un día bastante frío. El lugar de encuentro: un viejo cabín ferroviario, que es una “carie urbana” que ha sido reparada. Mate en mano, los vecinos empiezan a llegar con libros algo descoloridos, fotocopias y recortes de diarios; pero también con sus celulares, porque usan la IA Chat GPT.

































