La sola mención de un nuevo evento de El Niño alcanza para reactivar una memoria que en Alto Verde nunca terminó de irse. En un distrito construido sobre el albardón costero del río Paraná, donde la convivencia con el agua forma parte de la vida cotidiana, cada pronóstico de lluvias por encima de lo normal vuelve a poner en primer plano una pregunta recurrente: ¿está preparada la infraestructura para soportar otro ciclo de crecientes y precipitaciones intensas?






































