Médicos cansados, enfermeros desbordados, gente que va de acá para allá en un clima de tensión que no impide mantener el gobierno de la situación. Todo ocurre en medio de la pandemia que ya lleva más de un año. Es el hospital central de la ciudad, el Cullen, en avenida Freyre entre Mendoza y Salta. Suena una sirena a lo lejos, cada vez más fuerte, hasta que llega la ambulancia y se apaga. Se abren sus puertas. Es un herido por un accidente de tránsito. "Politraumatizado", avisa el camillero. Iba en moto. Terminó en el hospital.




































