En el último mes de 2025, la faena de hacienda vacuna exhibió una recuperación respecto del piso alcanzado en noviembre, aunque en la comparación interanual continuó mostrando una contracción por sexto mes consecutivo.
La faena de hacienda vacuna mostró en diciembre una recuperación respecto del muy bajo nivel de noviembre, aunque volvió a ubicarse por debajo de los registros interanuales. Según un informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), la menor disponibilidad de animales, tras varios años de sequía y liquidación de stock, condicionó la actividad de la industria frigorífica y derivó en una nueva caída anual de la producción de carne vacuna.

En el último mes de 2025, la faena de hacienda vacuna exhibió una recuperación respecto del piso alcanzado en noviembre, aunque en la comparación interanual continuó mostrando una contracción por sexto mes consecutivo.
En diciembre se faenaron 1,132 millones de cabezas, lo que implicó un aumento mensual desestacionalizado del 10,1%, pero una caída del 9,1% frente a diciembre de 2024, equivalente a 113,5 mil cabezas menos.
Desde una perspectiva histórica, la falta de hacienda disponible para enviar a faena —producto de varios años de sequía que forzaron la liquidación de existencias y afectaron las últimas zafras de terneros— ubicó a la faena de diciembre en el puesto 16 entre los últimos 46 diciembres, ocho posiciones por debajo del registro del año anterior.
Aun así, el nivel de actividad resultó 2,5% superior al promedio histórico del período 1980–2024.
La retracción fue más marcada en los machos, lo que elevó la participación de las hembras en la faena total hasta el 47,6%, uno de los valores más altos de las últimas décadas.
En el acumulado de 2025, la industria frigorífica faenó 13,585 millones de cabezas de hacienda vacuna, lo que representó una caída anual del 2,5%, que se sumó a la contracción registrada en 2024.
De esta manera, la faena del último año ocupó el puesto 14 entre los últimos 46 años, apenas por encima del nivel observado en 2022.
Del total anual, 7,146 millones correspondieron a machos y 6,439 millones a hembras. Mientras la faena de machos descendió 1,9% interanual, la de hembras cayó 3,2%.
A pesar de ello, la participación femenina en la faena total se mantuvo elevada, en torno al 47,4%, un nivel que continúa por encima del intervalo considerado consistente con el sostenimiento del rodeo vacuno.
En términos de categorías, se destacó el crecimiento de la faena de novillos (+3,0%), frente a la caída de novillitos y toros. Del lado de las hembras, se mantuvo estable la faena de vaquillonas, mientras que la de vacas retrocedió con mayor fuerza.
En diciembre, la producción de carne vacuna alcanzó las 260 mil toneladas res con hueso, con una mejora mensual del 7,9% —explicada por la baja base de comparación de noviembre—, pero con una caída interanual del 7,5%.
Según el informe de CICCRA, la totalidad de la baja respondió al menor número de cabezas faenadas, parcialmente compensado por un mayor peso promedio en gancho, que se ubicó en 230 kilos, un 1,7% más que un año atrás.
En el acumulado de enero a diciembre de 2025, la producción totalizó 3,143 millones de toneladas res con hueso, lo que implicó una baja del 1,1% interanual. Mientras la faena cayó 2,5%, el peso promedio del animal faenado creció 1,4%, hasta alcanzar los 231 kilos, amortiguando parcialmente el impacto de la menor oferta de hacienda.




