Nacemos acá. Y casi antes del nombre, va la pregunta del ADN en el mismo Sanatorio: "¿Es de Colón o de Unión?". Se pelean tus hermanos grandes, tíos, padres o abuelos para ver quién te compra la primera camiseta. El que pone primera, se cree millonario. "Se la regalé yo", gritan inflando el pecho. Y ese marca te va a quedar toda la vida. O no. Porque también están esas historias poco creíbles: "Cuando yo era chico, era del otro club. Me cambié de grande". Es uno en un millón, por lo menos en esta comarca de Garay.
































