Paula es indiscutiblemente una referencia del circuito de Premier Pádel, ex Nº 1 y actual número cuatro del ranking FIP. Ha tenido una etapa dominante en el pasado (2021-2024) junto a “Ari” Sánchez.
La zurda jugadora extremeña e integrante actual de la pareja número dos del mundo junto a la también española “Bea” González repasa su presente y el del circuito.

Paula es indiscutiblemente una referencia del circuito de Premier Pádel, ex Nº 1 y actual número cuatro del ranking FIP. Ha tenido una etapa dominante en el pasado (2021-2024) junto a “Ari” Sánchez.
Tras un 2025 irregular, aunque con varios títulos, decidió revitalizar su carrera y este año se unió a la joven y consolidada Beatriz “La Perla” González. Una voz autorizada para repasar el presente de este deporte en crecimiento.
-Paula, iniciaste la temporada en ascenso, cuartos en Riad, semis en España, final en México. ¿Era lo que imaginaban?
-La verdad que no esperábamos conseguir títulos de repente, eso es muy complicado. Yo he conseguido muchos títulos (NR: más de 20 en su carrera) y Bea también ha conseguido los suyos.
Ambas sabemos que para eso se necesita trabajo y mucho esfuerzo. Hay veces que uno lo intenta y por unas cosas o por otras no sale. No eran objetivos los títulos, pero sí ir mostrando cada vez un mejor nivel. Creo que es lo que estamos haciendo, en esa parte estoy muy contenta.
Al momento de la entrevista la pareja no tenía campeonatos; unos meses después, ya han levantado tres trofeos consecutivos: Miami, Giza y Bruselas. La buena relación que existe con su actual compañera se percibe dentro y fuera de la pista.
-La estrategia, la técnica se puede trabajar. ¿Con la química de la pareja pasa lo mismo?
-La química se da naturalmente, de eso estoy segura. Con Bea tenemos buena química fuera y dentro de la pista también. Sentimos ese parecido. Muchas veces el que haya muy buenos resultados hace que esa química o no química pase desapercibida.
Cuando la química es mala, con los malos resultados, se nota un poquito más. Pero es una parte importante. Pasamos mucho tiempo fuera de casa, donde tienes momentos deportivos, momentos de trabajo estrictos y momentos fuera de la pista en los que es fundamental tener un buen feeling.
El torneo en el que Paula conversó con El Litoral, el P1 de Miami, fue uno de los denominados indoor, es decir, en un predio cerrado. El circuito presenta, de etapa a etapa, diferencias en las condiciones de competencia. La velocidad de la pista y las diferentes bolas con las que se compite marcan sutiles diferencias al momento del juego.
-Una semana entera outdoor en México, lluvia, viento, sol y de repente, a la semana siguiente indoor, con un aire acondicionado muy frío. ¿Cómo gestionan estos cambios?
-Creo que es más fácil adaptarse cuando pasas de outdoor a indoor. Como jugadores profesionales necesitaríamos, para un cambio tan radical de condiciones, al menos una semana para poder entrenarlo.
Nos ha pasado durante el año ese cambio de condiciones y, a veces, cuando te das cuenta, puede ser que estés fuera del torneo directamente. Es muy difícil ese proceso tan rápido de adaptación en dos días.
La gran mayoría de las jugadoras del top 100 son españolas, una supremacía que no se ve en el cuadro masculino tan marcadamente. En un circuito francamente en crecimiento, con mayor exposición y más competencia, es interesante obtener una mirada “desde adentro” que explique el presente.
-Paula, la mayoría de jugadoras son españolas ¿A qué crees que se deba?
-Una parte importante a la hora de que alguien decida hacerse jugadora profesional de pádel es también la parte económica. Y creo que no está tan retribuido como debería ser.
Se le está dando más bombo al pádel femenino y las chicas están más motivadas, por eso están saliendo otras jugadoras, italianas, por ejemplo, que están mejorando mucho. Creo que con el trabajo que se está haciendo en menores, saldrán.
Ahora mismo estamos en un momento en el que la mayoría son españolas, pero creo que eso va a cambiar un poco. Sí es cierto que va más retrasado en relación al circuito masculino.
A la hora de dejar lo tuyo para venir, en relación a lo económico, no es lo mismo que para los chicos. La cantidad de gastos que hay que afrontar limita un poquito más; al final, venirte a torneos tan lejos como este es costoso.
La realidad del circuito marca que los premios no son equivalentes entre hombres y mujeres y que aún existen diferencias según el torneo. Los denominados Major y Finals reparten igualdad de dinero (y también hay igualdad en cuanto a parejas en ambos cuadros).
En los P1 y P2 hay diferencias en las remuneraciones, así como en la cantidad de parejas que los disputan: hay más parejas masculinas en el cuadro y también una mayor remuneración para los hombres.
El circuito Qatar Airways Tour es una bola de nieve: crece a cada paso que va transitando, y ese crecimiento no siempre va acompañado de igualdad de oportunidades ni está exento de dificultades para quienes lo transitan. Paula lo explica.
-¿Cómo ves al circuito femenino actualmente?
-Mi visión es que todavía el circuito está en un momento donde el crecimiento es todo por fuera, pero por dentro necesita aún crecer. Si esto se consigue, y se hace también a nivel de los jugadores, va a hacer que mucha gente de abajo también lo siga haciendo.
Creo que se le está dando cada vez más visibilidad, hay más países, es increíble lo que ha crecido, y creo que eso es muy bueno para todos nosotros. Por una parte, se hace muy bien y todos estamos creciendo un montón, pero luego hay pequeñas cositas que limitan.
“Dinamita”, tal su apodo en el circuito, es sin dudas una referencia entre las jugadoras consolidadas del tour. Siempre con una sonrisa, dentro y fuera de la cancha, no le rehúye a opinar sobre temas incómodos. Sus palabras ponen el foco en lo que falta y en lo que viene: mejores condiciones y más oportunidades. Un impulso necesario para un deporte que todavía está en construcción.




