La relación entre la FIFA y las principales confederaciones del fútbol mundial atraviesa uno de sus momentos más tensos en años. UEFA, la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) y Concacaf expresaron fuertes críticas hacia la conducción de Gianni Infantino tras el intento de avanzar con un esquema de comercialización que abría la puerta a la participación de capitales privados en los negocios vinculados al Mundial y otras competencias.


































