Charles Leclerc volvió a sonreír en la Fórmula 1. El monegasco llevó a Ferrari nuevamente a lo más alto al imponerse en un Gran Premio de Gran Bretaña que tuvo de todo: una largada decisiva, estrategias cruzadas, un inesperado problema mecánico que dejó sin respuestas a Mercedes cuando parecía tener una chance concreta de pelear por la victoria y un final neutralizado por el Auto de Seguridad tras el accidente de Max Verstappen.


































