En un marco de profundo dolor y bajo una absoluta reserva, Lionel Messi arribó este sábado por la noche a la ciudad de Rosario con el propósito de reencontrarse con su familia y darle el último adiós a su padre, Jorge Messi, quien falleció a los 68 años tras atravesar un delicado estado de salud durante los últimos meses.




































