Lionel Messi llegó al Mundial 2026 con la ilusión de disputar su última Copa del Mundo y, después de apenas dos encuentros, ya volvió a instalarse en el centro de la historia. Sus cinco goles en la fase de grupos no solo impulsaron a la Selección argentina hacia los 16avos de final, sino que también reabrieron la discusión sobre un récord que parecía inalcanzable.





































