La evaluación de la campaña de Newell’s en este Torneo Clausura es partido a partido. Y en ese diagnóstico hay una tendencia que cada vez se hace más clara: hay una gran diferencia entre la producción del equipo rosarino cuando juega de local y cuando lo hace de visitante. Cada vez que al conjunto dirigido por Frank Kudelka le toca salir de su estadio, parece que todo se derrumba y que vuelven a aparecer los viejos dolores de cabeza. Pero cuando la “Lepra” sale a la cancha de local, todo ese pesimismo se transforma en energía positiva que le llega a los futbolistas. Al menos eso es lo que muestra este incipiente comienzo de campeonato, que es una continuidad del semestre anterior.





































