“Tengo ritmo, por si acaso”. Isack Hadjar ya había dejado pasar a Max Verstappen, pero ahora era él quien podía ir más rápido. Lo veía delante, sin poder superar al McLaren de Oscar Piastri, mientras George Russell se alejaba en la punta. El francés avisó por radio, buscó un espacio y volvió a insistir. Red Bull escuchó, aunque esta vez no dio la orden de cambiar las posiciones.






































