Fue la sorpresa de la conferencia de prensa. Enrique Macaya Márquez asiste a su Mundial número 18. Ininterrumpidamente, cubrió este torneo desde el de 1958, cuando con apenas 22 años viajó a Suecia para ver el debut de Pelé. Vio a todos, no se perdió a ninguno. El dice que no hubo otro igual a Alfredo Di Stefano, gloria del Real Madrid. Estuvo en México ’70 para ver aquella sinfonía brasileña con los cinco números 10. Lo vio a Cruyff y aquella “Naranja mecánica” de Holanda. Disfrutó con los tres títulos de Argentina, con Kempes, con Diego Maradona y con Messi. Vio a Zidane, a Ronaldo, a Paolo Rossi, a Bebeto, a Romario y a Mbappé. Estuvo en esta ciudad cuando Diego dijo, para todos los tiempos, aquella frase de “me cortaron las piernas”. Una verdadera leyenda a quien Nicolás Novello le concedió el honor (y el derecho) de la primera pregunta y a quien Scaloni también le dio una licencia y confirmó algo que uno nunca sabe si realmente llegó al recinto en el estadio de Dallas, con la idea de decirlo: que Messi irá al banco contra Jordania.

































