La crisis económica que entró a la casa de la mayoría de las familias argentinas está gestando una crisis que será muy difícil e imprevisible de afrontar en sus consecuencias si en las próximas semanas no se toman medidas masivas y drásticas para que no siga escalando mes a mes la morosidad de los hogares y empresas con entidades bancarias y no bancarias, pero principalmente si no se produce una mejora del poder adquisitivo de los salarios, por lejos la principal causa de la situación.





































