La actividad metalúrgica sigue sin encontrar un piso. En junio acumuló once meses consecutivos de caídas interanuales, con una baja del 4,6% frente al mismo mes del año anterior y del 0,3% respecto de mayo. En el primer semestre, la retracción acumulada fue del 5,7%, mientras que el uso de la capacidad instalada llegó al 40,8%; es decir, seis de cada diez máquinas permanecen paradas.






































