Las ventas en supermercados (-5,2%); el consumo de cemento (-3,4%) y un crecimiento industrial heterogéneo (+0,6% gracias a la agroindustria, con retracción al resto de los sectores), sintetizan la foto de la economía santafesina con un retroceso del 0,2% en el 2025, pero evidenciando los desafíos del presente año.
































