Griselda Gambaro, una de las figuras centrales de la dramaturgia argentina, murió este martes a los 98 años. Su obra atravesó más de seis décadas de la cultura nacional y abarcó el teatro, la narrativa y el ensayo, con una escritura que combinó experimentación formal y una mirada crítica sobre las relaciones de poder, la violencia y los vínculos humanos.





































